Soluciones de IA
Problemas concretos. Soluciones que funcionan.
No vendemos «IA». Resolvemos cosas que hoy te cuestan horas: responder mensajes, clasificar documentos, perseguir leads. Cada solución se monta y se queda funcionando.
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Automatizar las notas de gasto: del ticket en el bolsillo al reembolso en nómina, sin perseguir a nadie
La nota de gasto es un trámite de cinco minutos que le cuesta a la empresa dos semanas: el empleado no encuentra el ticket, el responsable aprueba sin mirar y administración persigue justificantes hasta el cierre. Automatizamos el circuito entero —captura, política, aprobación y reembolso— sobre tus sistemas.
Ver soluciónResponder los WhatsApp 24 horas, sin tener a nadie de guardia
Tu negocio recibe mensajes a las 23:00 y los domingos. Hoy se quedan sin contestar hasta que alguien abre el móvil. Eso se automatiza, y se nota en la primera semana.
Ver soluciónLos pedidos entran por seis sitios distintos y alguien los teclea uno a uno
Email con el PDF adjunto, un Excel que cada cliente maquetó a su manera, el portal del distribuidor, un EDI que solo usan los dos grandes y, todavía, un fax escaneado. Al final del embudo hay una persona copiando referencias a mano en el ERP. Eso es un trabajo, no un destino: se automatiza.
Ver soluciónSacar presupuestos en minutos, no al día siguiente
Te piden precio el martes y lo envías el jueves. Para entonces el cliente ya tiene tres presupuestos sobre la mesa y el primero que llegó parte con ventaja. Eso se automatiza, y se nota en la tasa de cierre.
Ver soluciónExtraer los datos de las facturas sin teclearlos a mano, una por una
Cada factura que entra, alguien la abre, lee el importe, el proveedor, la fecha y el IVA, y lo pica en el ERP. Multiplícalo por las que recibes al mes. Eso se automatiza, y se nota en horas y en errores.
Ver soluciónBajar el volumen de llamadas sin dejar a nadie sin respuesta
La línea suena todo el día y casi siempre es por lo mismo: dónde está mi pedido, qué horario tenéis, cómo cambio la cita. Mientras tu equipo repite respuestas, los casos que de verdad importan esperan en cola. Eso se automatiza, y se nota en la primera semana.
Ver soluciónResponder licitaciones sin quemar una semana por pliego
Cada concurso son cientos de páginas de pliego y las mismas respuestas que ya escribiste el mes pasado, enterradas en carpetas. Mientras las buscas, la fecha límite corre. Eso se automatiza — y te presentas a más concursos con el mismo equipo.
Ver soluciónGenerar la propuesta comercial en una tarde, no en tres días
Cerraste la reunión con buenas sensaciones y ahora toca lo de siempre: rescatar la propuesta del último cliente, cambiar el logo, reescribir medio documento y cruzar los dedos. Tres días después la mandas — si el cliente sigue caliente. Eso se automatiza, y se nota en lo que cierras.
Ver soluciónClasificar tickets automáticamente y mandar cada uno a quien toca
Cada ticket que entra pasa primero por una persona que lo lee, decide de qué va, le pone prioridad y lo empuja a la cola correcta. Cuando se equivoca —y se equivoca— el ticket rebota de un agente a otro mientras el cliente espera. Clasificar tickets automáticamente quita ese peaje: el sistema etiqueta, prioriza y enruta al entrar, y tu equipo abre solo lo suyo.
Ver soluciónClasificar los documentos que entran y dejar cada uno en su sitio, solos
A tu bandeja compartida y a tu Drive cae de todo: contratos, CVs, DNIs, formularios, albaranes, correos con adjuntos. Alguien los abre uno a uno, decide de qué tipo son y los archiva en la carpeta o el sistema que toca. Eso se automatiza: el sistema los reconoce por tipo, los renombra y los deja donde van al entrar.
Ver soluciónResponder a cada lead en el minuto uno, no cuando alguien tenga un hueco
El formulario entra a las 12:41. Tu comercial lo ve a las 16:30, entre reunión y reunión. Para entonces el cliente ya ha rellenado otros tres formularios y habla con quien contestó primero. Eso se automatiza, y se nota en la tasa de contacto.
Ver soluciónLos mismos cinco emails, veinte veces al día. Eso se automatiza.
«¿En qué estado va mi pedido?», «¿me reenvías la factura?», «¿cuál es el horario?». Tu equipo escribe la misma respuesta una y otra vez, cambiando dos datos. No es que trabajen mal: es que están haciendo a mano un trabajo que un sistema hace solo. Lo montamos sobre tu bandeja y tus herramientas, y lo dejamos respondiendo.
Ver soluciónCerráis el trato y el contrato tarda tres días en salir. Eso se automatiza.
El cliente dice que sí, y entonces alguien tiene que abrir la plantilla, cambiar el nombre, meter el precio, ajustar las cláusulas y no equivocarse. Días de retraso entre el «sí» y la firma. Se automatiza: el sistema genera el contrato listo para firmar con tus plantillas y los datos del trato.
Ver soluciónUna bandeja compartida donde todo cae junto y nadie sabe qué es suyo. Eso se ordena solo.
info@, ventas@, soporte@: entra de todo mezclado —un pedido urgente, una factura, un comercial pesado, spam— y alguien tiene que abrir cada correo solo para decidir de quién es y reenviarlo. Ese triaje manual se automatiza: el sistema lee lo que entra, lo clasifica y lo pone en manos de quien toca, al instante.
Ver soluciónFirmáis contratos que nadie se ha leído entero. La factura de eso llega dos años después.
El marco del cliente grande, las condiciones del proveedor, la póliza, el SaaS que se renueva solo. Llega el jueves, hay que firmarlo el viernes, y alguien lo mira por encima. Automatizamos la lectura: el sistema contrasta cada contrato que os llega con vuestros criterios, señala la cláusula que no deberíais aceptar y vigila los vencimientos que hoy no vigila nadie.
Ver soluciónPor software
Tienes toda la empresa en Holded. Y aun así alguien sigue tecleando lo que Holded ya sabe.
Holded te centraliza facturación, contabilidad, CRM y proyectos —pero los datos siguen entrando a mano, las facturas se concilian de una en una y los seguimientos dependen de que alguien se acuerde. Sobre la API de Holded montamos la IA que hace esa parte repetitiva sola.
Ver soluciónPagas HubSpot para que el equipo venda. Y el equipo se pasa el día alimentando HubSpot.
HubSpot te da CRM, pipelines, secuencias y reporting —pero los contactos entran duplicados, las notas de llamada se escriben a mano, los seguimientos dependen de que alguien mire el pipeline y el informe del lunes se monta a base de exportar y pegar. Sobre la API de HubSpot montamos la IA que hace esa parte sola.
Ver soluciónMontas la empresa entera sobre Odoo. Y el equipo se pasa el día alimentando Odoo a mano.
Odoo te da CRM, inventario, ventas, compras, facturación y contabilidad en un sitio —pero los pedidos se pasan a mano de un módulo a otro, el albarán se teclea mirando el email, el stock se cuadra a golpe de exportar a Excel y el mismo dato salta entre Odoo y una hoja de cálculo. Sobre la API de Odoo montamos la IA que hace esa parte mecánica sola.
Ver soluciónSalesforce guarda cada contacto, cada oportunidad y cada nota. Lo que no hace es decirte a quién llamar hoy.
Salesforce te da CRM, pipeline, informes y hasta Einstein —pero las cuentas entran a medias, la puntuación depende de campos que nadie rellena y qué oportunidad está en riesgo lo decide el comercial a ojo el lunes por la mañana. Sobre la API de Salesforce montamos la IA que lee tu CRM y lo convierte en la decisión comercial: a quién llamar, por qué y con qué contexto.
Ver soluciónMontaste toda la empresa en Notion. Y ahora alguien se pasa el día rellenando propiedades, resumiendo páginas y moviendo tarjetas a mano.
Notion te dio bases de datos, wikis, proyectos y documentos en un solo sitio, flexible como ninguno —pero mantenerlo al día es trabajo humano: las propiedades se rellenan a mano, las páginas nadie las resume, el estado se actualiza cuando alguien se acuerda y sacar una decisión de ahí dentro es leerse medio workspace—. Sobre la API de Notion montamos la IA que lee tu workspace, lo mantiene actualizado solo y lo convierte en la respuesta que buscabas.
Ver soluciónElegiste Zoho CRM porque cuesta poco y hace mucho. Y luego el dato entra a medias y la decisión comercial se toma a ojo.
Zoho CRM te da módulos, workflows, funciones Deluge y hasta Zia por un precio que ningún CRM caro te iguala —pero los leads entran sin rellenar, la puntuación sale de campos que nadie completa y qué oportunidad está en riesgo lo decide el comercial el lunes por la mañana—. Sobre la API de Zoho CRM montamos la IA que lee tu CRM y lo convierte en la decisión comercial: a quién llamar, por qué y con qué contexto.
Ver soluciónPipedrive te enseña el pipeline. Lo que no hace es moverlo por ti.
Pipedrive pinta las etapas, los tratos y las tareas —pero solo avanza cuando el comercial lo actualiza a mano, el seguimiento se cae en cuanto hay lío, y qué trato está muerto o vivo lo decide la intuición—. Sobre la API de Pipedrive montamos la IA que registra la actividad sola, dispara el siguiente paso y mantiene el pipeline al día sin que nadie teclee.
Ver soluciónTienes la tienda en Shopify vendiendo sola. Y detrás, alguien contestando «¿dónde está mi pedido?» todo el día.
Shopify te cobra, te factura y te gestiona el catálogo —pero el trabajo repetitivo que rodea a cada venta sigue siendo manual: responder el estado del pedido, avisar de la rotura de stock, recuperar el carrito, describir el producto nuevo. Sobre la API de Shopify montamos la IA que se come esa parte.
Ver soluciónTienes toda la empresa dentro de Microsoft 365. Y el equipo se pasa el día moviendo el dato de Outlook a Excel a SharePoint a mano.
Microsoft 365 te da correo, hojas, documentos, SharePoint y Teams en un sitio —pero el pedido llega a Outlook y alguien lo teclea en un Excel, el informe se monta pegando datos de tres ficheros, el documento se archiva a mano en la carpeta que toca y el mismo dato salta entre el correo, la hoja y SharePoint. Sobre la Microsoft Graph API montamos la IA que hace esa parte mecánica sola.
Ver soluciónToda la empresa corre sobre Google Workspace. Y el equipo se pasa el día pasando el dato de Gmail a una hoja de Sheets a Drive a mano.
Gmail, Sheets, Docs, Drive y Chat te lo dan todo en un sitio —pero el pedido llega a Gmail y alguien lo teclea en una hoja de Sheets, el informe se monta pegando datos de tres hojas, el adjunto se renombra y se arrastra a la carpeta de Drive que toca, y el mismo dato salta entre el correo, la hoja y Drive. Sobre las APIs de Google Workspace montamos la IA que hace esa parte mecánica sola.
Ver soluciónBusiness Central ya viene con Copilot y con agentes. Y tu equipo sigue tecleando, porque el trabajo no pasa dentro de Business Central: pasa entre Business Central y todo lo demás.
Microsoft ha hecho su parte: Copilot va incluido en tu licencia y los agentes de Cuentas por pagar y de Pedidos de venta trabajan de punta a punta dentro del ERP. Lo que no cubren es lo que entra por el correo raro, el Excel del comercial, el PDF que no es PDF y el sistema de tu sector que no habla con Business Central —ni lo que esos agentes te van a costar cada mes, que se factura por consumo. Montamos la capa que hace ese trabajo y ponemos número y freno al que ya tienes corriendo.
Ver soluciónLa contabilidad y las nóminas viven en Sage. Y alguien se pasa el día tecleando facturas dentro de Sage a mano.
Sage 50, Sage 200, Sage Despachos, Sage Contabilidad y Facturación te llevan la contabilidad, el ERP y las nóminas —pero la factura de proveedor llega en PDF y alguien la teclea asiento a asiento, el banco se concilia apunte por apunte, y el dato salta del correo y del Excel a Sage a mano. Sobre las APIs y conectores de Sage montamos la IA que hace esa parte mecánica sola.
Ver soluciónTienes la tienda montada en PrestaShop, en tu propio servidor. Y alguien se pasa el día dando de alta productos, cuadrando stock y contestando correos de proveedor a mano.
PrestaShop es tuyo: código abierto, en tu hosting, con tu base de datos y tus módulos. Te lleva el catálogo, los pedidos y los clientes —pero el alta de productos, la actualización de stock, los correos de pedido y de proveedor y el salto del dato entre PrestaShop, el ERP, el Excel y el correo siguen siendo a mano. Sobre la webservice API de PrestaShop y tu propia instalación montamos la IA que se come esa parte mecánica.
Ver soluciónPor agente
Contratar un SDR cuesta meses de formación y se va en un año. El agente que prospecta, cualifica y agenda no se va: lo dejamos funcionando en tu embudo.
Un SDR bueno arma la lista, escribe el primer mensaje, persigue la respuesta, la cualifica contra tu criterio y agenda la reunión con el comercial que cierra —y luego se quema, se va, o tarda tres meses en rendir—. Nosotros desplegamos ese SDR como agente en tu embudo: prospecta, personaliza el contacto, cualifica cada respuesta contra tu ICP y agenda solo las reuniones que valen, con una persona aprobando antes de que actúe. No te vendemos una herramienta de secuencias; te dejamos el empleado digital funcionando sobre tu CRM.
Ver soluciónPedir presupuestos, compararlos y lanzar el pedido de compra se come la semana de Compras. El agente que hace ese trabajo no pide vacaciones: lo dejamos funcionando sobre tu ERP.
Un buen comprador convierte la solicitud interna en petición formal, pide presupuesto a los proveedores que tocan, compara precio y plazo, lanza el pedido de compra y hace seguimiento hasta que llega. El problema es que ese trabajo es repetitivo, se hace a mano en Excel y por email, y cada hora que se va ahí es una hora que no se dedica a negociar mejor precio. Nosotros desplegamos ese trabajo como agente sobre tu ERP: convierte la solicitud en petición de compra, pide y compara presupuestos, genera el pedido y lo sigue hasta la recepción, con una persona aprobando el gasto antes de que salga. No te vendemos un formulario de solicitudes; te dejamos el trabajo de compras hecho.
Ver soluciónRevisar la calidad a mano solo alcanza para una muestra: el resto pasa sin mirar. El agente que revisa el 100%, detecta lo que no cuadra y abre la acción correctiva lo dejamos funcionando sobre tus sistemas.
Un buen control de calidad revisa el trabajo contra un criterio, marca lo que no cumple, lo clasifica y abre la acción correctiva para que no vuelva a pasar. El problema es que a mano no da: se revisa una muestra, el resto sale sin mirar, y el defecto se descubre cuando ya lo tiene el cliente. Nosotros desplegamos ese control como agente sobre tus sistemas: revisa cada caso contra tu lista de comprobación, detecta las no conformidades, las clasifica y abre la acción correctiva, con una persona validando lo dudoso. No te vendemos un checklist en PDF; te dejamos el control de calidad hecho.
Ver soluciónLa mitad de las llamadas que entran fuera de hora se pierden. El recepcionista que contesta, resuelve la duda y agenda la cita no cuelga a nadie: lo dejamos atendiendo en tu número.
Un buen recepcionista coge el teléfono a la primera, saluda con tu tono, responde lo típico —horario, precio, dónde estáis, si hay hueco—, agenda la cita en tu calendario y pasa al humano solo lo que de verdad lo necesita. El problema es que ese puesto no cubre las 23:00, ni el sábado, ni cinco llamadas a la vez. Nosotros desplegamos ese recepcionista como agente en tu número y tu chat: atiende cada llamada y mensaje, resuelve las preguntas de siempre, reserva la cita contra tu agenda real y te deriva lo urgente —24/7 y sin tener que contratar a nadie. No te vendemos una centralita; te dejamos el empleado digital atendiendo.
Ver soluciónTu equipo de administración se pasa el mes picando facturas, cuadrando el banco y persiguiendo cobros. El agente contable de IA hace ese trabajo mecánico y deja a la persona solo validar: lo dejamos funcionando sobre tu ERP.
Un buen contable captura la factura, extrae sus datos, la asigna a la cuenta y al centro de coste que toca, la registra en el ERP, concilia el movimiento del banco y reclama lo que está vencido. El problema es que casi todo eso es teclear, cuadrar y perseguir —horas de trabajo mecánico que se comen al equipo y se llevan por delante el cierre—. Nosotros desplegamos ese contable como agente sobre tu sistema: lee cada factura entrante, vuelca los datos validados, propone el asiento, concilia contra el extracto y te deja solo la excepción para aprobar. No te vendemos otro software de facturación; te dejamos el empleado digital contabilizando, con una persona supervisando lo que no es obvio.
Ver soluciónTu equipo de administración se pasa el día copiando datos de un sistema a otro, rellenando formularios y actualizando fichas en el ERP y el CRM, y persiguiendo el dato que falta. El agente administrativo de IA hace ese trabajo mecánico de back-office y deja a la persona solo validar: lo dejamos funcionando sobre tus sistemas.
Una buena persona de administración recoge lo que entra, lo mete donde toca, mantiene las fichas al día, archiva cada documento en su carpeta, reclama lo que falta para cerrar el expediente y monta el informe interno de cada semana. El problema es que casi todo eso es teclear el mismo dato varias veces, rellenar plantillas y perseguir a gente —horas de trabajo mecánico que se comen al equipo y dejan las fichas desactualizadas—. Nosotros desplegamos esa persona como agente sobre tus sistemas: lee lo que entra, vuelca el dato validado en el ERP o el CRM, rellena el formulario, archiva el documento, reclama lo que falta y prepara el informe recurrente, y te deja solo la excepción para aprobar. No te vendemos otro software de gestión; te dejamos el empleado digital haciendo el papeleo, con una persona supervisando lo que no es obvio.
Ver soluciónTu comercial se pasa media semana actualizando el CRM, persiguiendo seguimientos y montando presupuestos, en vez de vendiendo. El agente comercial de IA hace ese trabajo de trastienda y deja a la persona solo cerrar: lo dejamos funcionando sobre tu pipeline.
Un buen comercial mantiene el CRM vivo después de cada llamada, persigue el seguimiento en el momento justo, prepara el presupuesto desde el catálogo, revive el trato que se ha quedado quieto y llega a la reunión con el contexto montado. El problema es que casi todo eso es trastienda, no vender —teclear, perseguir, preparar—, y son horas que se comen al comercial mientras los tratos se enfrían. Nosotros desplegamos ese apoyo como agente sobre tu pipeline: actualiza la oportunidad tras cada contacto, programa y persigue los seguimientos, prepara el presupuesto desde tu catálogo, señala la oportunidad estancada y prepara al comercial antes de la llamada —y deja a la persona solo cerrar y llevar la relación—. No te vendemos otra herramienta de CRM; te dejamos el empleado digital haciendo la trastienda de la venta, con una persona cerrando.
Ver soluciónCada ticket que entra, alguien lo abre, busca la respuesta en la base de conocimiento, redacta la contestación y, si toca, se mete en otro sistema a hacer la gestión —la devolución, el cambio, el estado del pedido—. El agente de soporte de IA hace ese caso entero de punta a punta y te deja a una persona solo la excepción: lo desplegamos sobre tu helpdesk y tus sistemas y lo dejamos funcionando.
Un buen agente de soporte lee el ticket, entiende de qué va, busca la respuesta en la documentación, contesta y —cuando hace falta— entra en el sistema a ejecutar la gestión: tramita la devolución, procesa el cambio, consulta el estado del pedido. El problema es que la mayoría de esos casos son repetibles y resolubles, y aun así se comen al equipo un caso detrás de otro. Nosotros desplegamos a ese agente como empleado digital sobre tu helpdesk y los sistemas donde se ejecuta la acción: lee el ticket entrante, encuentra la respuesta en tu base de conocimiento, redacta y envía la contestación, hace la gestión de punta a punta y escala a una persona solo la excepción. No es el canal de soporte 24/7 ni el que reparte los tickets: es el que los resuelve. Lo montamos sobre lo que ya usas y lo dejamos funcionando, con una persona supervisando lo que no es obvio.
Ver soluciónTienes facturas vencidas y nadie con tiempo para perseguirlas una a una. El agente de cobros de IA reclama lo pendiente en su momento, concilia el pago cuando entra y escala el caso difícil —y una persona aprueba lo que sale al cliente: lo dejamos funcionando sobre tu facturación.
Reclamar lo vencido es un trabajo de constancia, no de talento: mirar cada día quién se ha pasado de plazo, mandar el recordatorio en el tono justo, subir la presión cuando toca, apuntar la promesa de pago, casar el ingreso con su factura cuando por fin entra y saber cuándo el caso deja de ser un email y pasa a una persona. El problema es que casi nadie lo hace bien, porque es tedioso y da pereza pelear por el dinero de la casa —así que se reclama tarde, a saltos, y la caja se resiente—. Nosotros desplegamos ese cobrador como agente sobre tu facturación: vigila la cartera de vencidos, redacta y programa la secuencia de reclamación, registra las promesas, concilia el cobro con su factura y te sube el caso peliagudo. La regla es dura: el agente propone lo que se envía y una persona lo aprueba; nunca cobra ni mueve dinero solo. No te vendemos otro software de facturación; te dejamos el empleado digital persiguiendo lo pendiente, con una persona al mando de lo que sale.
Ver soluciónDirección pide la previsión de tesorería y el presupuesto contra el real, y alguien se pasa dos días exportando el ERP a Excel para montarlos —tarde y con datos de la semana pasada. El agente financiero de IA lee los números que ya están en tu contabilidad, actualiza la previsión de tesorería, cruza el presupuesto contra el real, caza las desviaciones y monta el informe de dirección: no lleva los libros, los lee para decidir. Lo dejamos funcionando sobre tu ERP.
Un buen director financiero mira los números que ya están en la contabilidad y los convierte en decisiones: cuánta caja va a haber dentro de ocho semanas, en qué partidas te estás saliendo del presupuesto, por qué el margen de este mes no cuadra con el plan y qué contarle al consejo el lunes. El problema es que antes de decidir hay un trabajo mecánico enorme —exportar del ERP, pegar en Excel, cuadrar versiones y refrescar el mismo cuadro de mando cada semana— que se come al equipo financiero y hace que la previsión llegue tarde y con datos viejos. Nosotros desplegamos ese trabajo como agente sobre tu contabilidad: lee los saldos, los movimientos y los vencimientos que ya tienes, mantiene viva la previsión de tesorería, cruza el presupuesto contra el real, marca la desviación en cuanto aparece y monta el informe de dirección —y te deja la decisión a ti—. No captura facturas ni persigue cobros; los números ya están, este agente los interpreta. No te vendemos otro Power BI; te dejamos el análisis financiero hecho, con una persona validando antes de que llegue al consejo.
Ver soluciónUn buen reclutador se pasa el día agendando entrevistas, preparando fichas y avisando a candidatos. El agente hace ese trabajo; tu equipo decide a quién contratar.
Contratar bien es criterio humano: quién encaja, quién no, a quién apuestas. Pero alrededor de esa decisión hay un montón de trabajo mecánico que se come la agenda de RRHH —cuadrar horarios de entrevista, preparar la documentación de cada candidato, recoger las valoraciones de los entrevistadores y avisar del estado a quien está esperando—. Desplegamos un agente que hace justo eso: coordina el proceso de selección de punta a punta sobre tus herramientas, y deja a las personas la única parte que no se delega: decidir a quién contratas. No te vendemos un ATS más; te dejamos el trabajo de coordinación hecho.
Ver soluciónBuscar, leer y resumir para preparar una decisión se come una tarde entera. El agente que hace esa investigación no se cansa de leer: te deja el informe con las fuentes.
Investigar bien es leer diez fuentes, quedarte con lo que importa, contrastar lo que se contradice y dejarlo en un resumen que alguien pueda usar para decidir. El problema es que ese trabajo se hace a mano, a base de pestañas abiertas y copiar-pegar, y cada informe se lleva media jornada que no dedicas a decidir con él. Nosotros desplegamos ese trabajo como agente: reúne la información de las fuentes que tú marcas, la sintetiza en un brief con cada dato citado a su origen, y lo entrega en el formato que ya usas. No te vendemos un buscador; te dejamos la investigación hecha, con las fuentes a la vista para que puedas comprobarla.
Ver soluciónPor industria
IA para academias y centros de formación: cada duda de un interesado contestada al momento y la matrícula gestionada sola
El interesado pregunta por el curso un domingo por la noche y lo abres el lunes: ya se ha apuntado en la academia que le contestó en cinco minutos. Eso se automatiza —primera respuesta, información del curso, matrícula y recordatorios— y se nota en las inscripciones de la primera semana, no en el trimestre.
Ver soluciónIA para restaurantes: cada reserva y cada mensaje contestados al instante, sin soltar la bandeja
La llamada para reservar entra en plena hora punta, nadie la coge, y esa mesa se va a otro restaurante. Contestar reservas y mensajes al momento —por teléfono, WhatsApp, Instagram o Google— se automatiza, y se nota en el número de cubiertos, no dentro de un año.
Ver soluciónIA para corredurías de seguros: cada solicitud contestada al momento y cada renovación perseguida sola
El cliente pide presupuesto un domingo, tú contestas el martes, y para entonces ya ha firmado con otro. Contestar la solicitud al instante, perseguir la renovación antes de que caduque y detectar el cliente al que le falta un seguro se automatiza, y se nota en la cartera, no dentro de un año.
Ver soluciónIA para clínicas: la agenda llena y el teléfono atendido, sin ampliar recepción
Las llamadas se pierden a mediodía, los huecos se quedan sin cubrir y los pacientes no avisan de que no vienen. Eso se automatiza —recepción, recordatorios y respuestas— y se nota en la ocupación de la primera semana.
Ver soluciónIA para inmobiliarias: cada lead de un portal contestado al minuto y la visita agendada sola
Un contacto de Idealista o Fotocasa que tarda una hora en tener respuesta ya es de otra agencia. La IA contesta al instante, cualifica al interesado, propone visita y la mete en la agenda —de día, de noche y con veinte propiedades a la vez.
Ver soluciónIA para despachos de abogados: la parte mecánica del expediente —plantillas, revisión de cláusulas, plazos, documentación que falta— hecha sola, y tus abogados en lo que se firma
Un despacho no cobra por rellenar plantillas ni por perseguir el poder que falta. Cobra por criterio jurídico. Pero el día se va en lo mecánico: el mismo escrito adaptado caso por caso, revisar el contrato cláusula a cláusula, vigilar plazos, reclamar la documentación al cliente. La IA hace esa parte repetitiva sobre tus expedientes y deja a tus abogados revisar, decidir y firmar.
Ver soluciónIA para asesorías: el trabajo repetitivo del despacho —facturas, conciliaciones, modelos, altas— hecho solo, y tu gente en lo que factura de verdad
Una asesoría no vive de picar facturas ni de teclear el mismo modelo empresa por empresa. Pero el mes se va en eso. La IA hace la parte mecánica de cada cliente —entrada de facturas, conciliación, preparación de modelos, respuestas de siempre— y deja a tu equipo revisar y asesorar, que es por lo que te pagan.
Ver soluciónIA para hoteles: cada mensaje del huésped contestado al instante, en su idioma y a cualquier hora
La pregunta por el parking entra a las 23:40 en Booking, en alemán, y recepción la ve a las 8:00: para entonces el huésped ya reservó en otro sitio o llega enfadado. Contestar al momento —en su idioma, por su canal— se automatiza, y se nota en las reseñas y en las reservas directas, no dentro de un año.
Ver soluciónIA para concesionarios: cada lead de un portal contestado al minuto y la prueba de conducción agendada sola
El lead de coches.net entra un sábado a las 21:00 y lo abres el lunes: ya se lo ha llevado el concesionario que respondió en cinco minutos. Eso se automatiza —primera respuesta, cualificación y cita de prueba— y se nota en las visitas de la primera semana, no en el trimestre.
Ver soluciónIA para logística: cada "¿dónde está mi pedido?" contestado solo y la incidencia de entrega detectada antes que el cliente
El teléfono y el correo se llenan de "¿dónde va mi envío?" mientras el retraso ya está pasando y nadie lo ha visto. Eso se automatiza —estado del pedido al instante, seguimiento proactivo de las entregas y la incidencia detectada antes de que el cliente la sufra— sobre tu TMS/ERP, y se nota en las llamadas de esta semana, no en el KPI del trimestre.
Ver soluciónIA para agencias de viajes: cada consulta contestada al momento y el presupuesto listo mientras el viajero aún decide
La petición de un viaje entra el domingo por la noche por WhatsApp, y hasta el lunes nadie compara proveedores ni monta el itinerario: para entonces el viajero ya reservó por su cuenta o en otra agencia. Contestar al instante y tener el primer presupuesto en horas —no en dos días— se automatiza, y se nota en las ventas que cierras, no en el año que viene.
Ver soluciónIA para constructoras: la licitación cuadrada y el papeleo de obra al día, sin quemar al jefe de obra en el proceso
Un pliego de licitación son cientos de páginas que alguien tiene que leer entero para no dejarse una partida, y la obra genera un goteo constante de RFIs, actas y certificaciones que se hace a mano entre llamadas. La IA no pone el ladrillo, pero lee el pliego, pide precios a los subcontratistas y mantiene el papeleo al día para que tu gente decida en vez de teclear.
Ver soluciónPor integración
Notion y Slack ya están conectados. Lo que no se conecta es lo que se decide en Slack con lo que consta en Notion.
La integración oficial enseña previsualizaciones y manda avisos. No crea la tarea, no actualiza la propiedad de la base de datos, no entiende un hilo y no distingue una decisión de una conversación. Montamos esa capa encima de tu Slack y tu Notion, y la dejamos funcionando.
Ver soluciónTeams y SharePoint ya están integrados. Lo que no está integrado es el criterio.
Cada equipo de Teams tiene su sitio de SharePoint y cada canal su carpeta: eso viene de fábrica. Lo que no viene de fábrica es que el documento llegue sabiendo qué es, de qué cliente, en qué versión y quién lo aprobó. Montamos esa capa —clasificación, metadatos y decisiones— sobre tu tenant y la dejamos funcionando.
Ver soluciónZapier lleva el correo a Notion. Y lo deja ahí, como un bloque de texto que no lee nadie.
Transportar el correo es la parte fácil. Lo difícil es que llegue sabiendo de qué proyecto es, qué se comprometió, con qué fecha y quién decide —escrito en las propiedades de tu base de datos, no pegado dentro de una página. Montamos ese puente entre tu Gmail y tu Notion y lo dejamos en producción.
Ver soluciónConectar HubSpot con Gmail son dos clics. Que el CRM cuente la verdad, no.
La extensión registra correos. Lo que no hace es decidir cuáles importan, a qué negocio pertenecen, qué se prometió dentro y qué toca hacer después. Montamos esa capa entre tu Gmail y tu HubSpot.
Ver soluciónEl comercial cierra por WhatsApp. HubSpot solo se entera de lo que él se acuerde de teclear.
Integrar WhatsApp con HubSpot no es tener el chat dentro del CRM: el canal nativo ya hace eso. Lo que no hace nadie es que la conversación se convierta en contacto, negocio, etapa y siguiente paso sin que alguien lo copie. Montamos esa capa de IA sobre tu portal y tu número, y la dejamos en producción.
Ver soluciónCada pedido de WooCommerce debería salir facturado de Holded. Hoy sale de alguien tecleando.
El pedido entra en la tienda y alguien tiene que convertirlo en factura, ajustar el stock, crear el contacto y aplicar el IVA que toca. Montamos la capa de IA entre la API de WooCommerce y la de Holded que hace ese trayecto entero, incluidos los casos que ningún conector cubre.
Ver soluciónConectar Stripe con Holded es lo fácil. Que la contabilidad cuadre, no.
El cobro pasa. La factura, el abono, la comisión y el payout neto son otra historia: alguien los acaba cuadrando en una hoja de cálculo a fin de mes. Montamos la capa de IA entre la API de Stripe y la de Holded que hace ese trabajo sola.
Ver soluciónConectar Shopify con Odoo lo hace un conector. Que el pedido raro no rompa el almacén, no.
El camino feliz —producto publicado, pedido importado, stock empujado— lo sincroniza cualquier conector. Lo que se atasca es la devolución parcial, el pack que en Odoo son tres artículos, el pedido que el cliente cambia después y el webhook que un día no llega. Montamos la capa de IA que se ocupa de eso y la dejamos en producción.
Ver soluciónLos pedidos entran por WhatsApp y alguien los pica a mano en Odoo. Eso se conecta.
Integrar WhatsApp con Odoo no es reenviar mensajes: es que un pedido, una consulta o un pago que llega por WhatsApp acabe creado en el módulo de Odoo que toca, sin que nadie teclee.
Ver soluciónConectar Google Drive con ChatGPT es lo fácil. Que responda solo con lo que esa persona puede abrir, no.
Tu equipo ya lo hizo: pegan el contrato en su cuenta personal porque es más rápido que buscar en Drive. Montamos la vía sancionada —el modelo lee tu Drive con los permisos de quien pregunta, cita el documento del que saca cada respuesta y deja registro de todo— para que nadie tenga que elegir entre ir rápido y no filtrar la empresa.
Ver soluciónIntegrar HubSpot con Slack es fácil. Que el CRM se actualice solo y Slack no acabe silenciado, no.
El equipo vende en Slack y luego, si le queda tiempo, lo cuenta en HubSpot. Montamos la integración al revés de como se monta normalmente: HubSpot se actualiza con lo que pasa en Slack, y Slack solo enseña lo que exige una decisión. Sin canal de notificaciones que nadie lee.
Ver soluciónAutomatizar Excel con IA no es meter ChatGPT en una celda: es un proceso que corre solo.
No venimos a instalarte un complemento. El problema no es que a Excel le falte una fórmula con IA: es que hay un fichero que llega igual todas las semanas y alguien se sienta a clasificarlo fila a fila. Montamos ese trabajo como proceso —la hoja entra, sale hecha, con lo dudoso marcado y con rastro de por qué— sobre tu Microsoft 365 y en producción.
Ver soluciónAI Operations
Tu proveedor de IA se va a caer. La pregunta no es si, es qué hace tu operación esa media hora.
Monitorizar te dice que algo falla. La disponibilidad es lo que hace que el trabajo siga saliendo mientras falla: segunda ruta, modo degradado, colas que aguantan el golpe y un objetivo de recuperación acordado por caso de uso. Montamos esa función y la operamos.
Ver soluciónEl modelo que compraste va a desaparecer. La pregunta es si te vas a enterar antes o después que tu cliente.
Elegir modelo no es una decisión que se toma una vez: los proveedores retiran versiones con preaviso, actualizan por debajo y mueven precios, y tu sistema sigue en producción mientras tanto. Montamos la función que convierte cambiar de modelo en una operación aburrida —con banco de pruebas propio, comparación real y vuelta atrás— en lugar de un salto de fe.
Ver soluciónFormar al equipo para operar la IA no es un curso de ChatGPT. Es montarles una función.
Ante la IA en producción hay tres caminos: contratar el equipo, que lo opere otro, o que lo opere la gente que ya tienes. El tercero es el más rápido de arrancar y el que peor se ejecuta, porque se confunde con un taller de un día. Diseñamos la función, formamos a tu gente sobre tus sistemas reales y nos quedamos hasta que la sostiene sola.
Ver soluciónTus prompts están en producción y nadie sabe con certeza qué versión está corriendo
El prompt es la pieza que más manda en el comportamiento de tu IA, y en casi todas las empresas se edita a mano, sin revisión, sin historial y sin forma de volver atrás. Montamos y operamos la función que lo convierte en un artefacto versionado, probado antes de subir y reversible en un minuto.
Ver soluciónTodos tus agentes de IA tienen fecha de encendido. Casi ninguno tiene fecha de revisión ni de apagado.
Montar un agente es un proyecto. Lo que casi nadie tiene montado es la función que lo gobierna después: un catálogo donde cada agente tiene dueño y versión, una puerta que decide qué cambio llega a producción, un rollback que funciona, una revisión que comprueba si sigue aportando y una retirada de verdad —con las credenciales revocadas—. Montamos ese ciclo de vida y lo operamos.
Ver soluciónTu IA decide todos los días. Dentro de seis meses, ¿podrás explicar una decisión concreta?
Un log no es una traza. Tener registros repartidos entre el modelo, la herramienta y el sistema de destino no te deja reconstruir por qué esta solicitud se denegó, este precio se aplicó o este caso se cerró solo. La trazabilidad de decisiones es la función que ata cada decisión a su entrada, su versión, sus datos, su política y su aprobador —y la deja recuperable cuando alguien pregunte. La montamos y la operamos.
Ver soluciónTu agente de IA no necesita equivocarse para hacer daño. Basta con que alguien de fuera le hable.
El gobierno de agentes decide qué tiene permitido hacer el tuyo. La seguridad decide qué puede conseguir que haga alguien que no trabaja aquí: una instrucción escondida en un correo que el agente lee, una herramienta que no auditó nadie, un secreto que viaja en el contexto. Montamos esa capa —aislamiento, identidad, filtrado y traza— y la operamos.
Ver soluciónTienes varios agentes de IA. Lo que no tienes es un sistema.
Cuando cada agente funciona por su cuenta, el problema deja de ser el prompt y pasa a ser el reparto: quién hace qué, en qué orden, con qué contexto y quién responde cuando la cadena se rompe. Esa capa de orquestación se monta y se opera. No se improvisa.
Ver soluciónSupervisión humana de IA a escala: la función que pone a una persona en el punto justo de miles de decisiones —sin frenar el volumen
Poner un humano a revisar cada salida de la IA no escala; quitarlo del todo te compra un incidente. La supervisión humana a escala no es «alguien mirando la pantalla»: es una función operativa —muestreo, colas de revisión, escalado de lo dudoso, aprobación de lo irreversible— que decide dónde entra una persona y dónde no, y la sostiene cuando pasas de un agente a cien.
Ver soluciónEvaluar la calidad de tus agentes de IA: la función que los mide, vigila y corrige en producción —antes de que el error lo note el cliente
Un agente que pasó la demo no es un agente que funcione en producción: se degrada solo cuando cambia el modelo, el prompt o el mundo, y nadie se entera hasta que un cliente se queja. Evaluar su calidad no es una prueba que se hace una vez; es una función que corre —muestrear, puntuar contra un criterio, detectar regresiones y corregir— para que la calidad deje de ser una impresión y pase a ser un número que vigilas.
Ver soluciónMonitorizar la IA en producción: la función que vigila tus agentes en vivo —latencia, coste, fallos y deriva— y te avisa antes que el cliente
Un agente en producción no falla con un error rojo: falla en silencio —se ralentiza, dispara el coste por token, empieza a devolver basura cuando una herramienta cambia— y sin observabilidad no te enteras hasta que alguien se queja. Monitorizar la IA no es un panel bonito que nadie mira; es la función que instrumenta, vigila y avisa: trazas de cada llamada, métricas en vivo, alertas cuando algo se sale del guion y a quién le suena el teléfono a las 3 de la mañana.
Ver soluciónMontar un equipo de AI Operations sin improvisar a mitad de camino
Has decidido que la IA deje de ser un experimento suelto y pase a ser una función. Ahora toca lo difícil: qué roles, en qué orden, quién lo lidera y cómo se mide. Eso se diseña, no se improvisa a golpe de vacante.
Ver solución¿Montar AI Operations en casa o que lo operemos nosotros?
La pregunta no es «IA sí o no». Es quién opera la función: contratas y formas un equipo interno, lo externalizas entero, o vas a un modelo mixto. Cada opción tiene un coste real y un punto de no retorno. Te ayudamos a decidir con números, no con fe.
Ver soluciónContratar un AI Operations Manager: qué pedirle, qué pagarle y qué alternativas tienes
Es el rol que convierte los pilotos de IA en operación diaria. Pero el título está inflado y las bandas salariales, disparadas. Antes de abrir la vacante: qué hace de verdad el rol, qué cuesta en tu mercado y si contratarlo es tu mejor opción hoy.
Ver soluciónAI Operations como servicio: quien opera tu IA en producción todos los días, no solo el día del lanzamiento
Esto no es automatizar una tarea más. Es la función completa: alguien que vigila que tus sistemas de IA sigan funcionando, corrige lo que se desvía y responde cuando algo falla —de forma continua, sin que montes un equipo interno para ello.
Ver soluciónDe piloto de IA a producción: la función que cruza el abismo donde muere el 95% de los pilotos —y los sostiene después
El piloto no es el problema; el salto a producción sí. Ese salto no es un empujón final, es una función continua: industrializar el piloto, ponerlo a rendir con datos reales y mantenerlo vivo. La operamos por ti, para que tu piloto no engorde la estadística de los que se quedaron en demo.
Ver soluciónGobernar los agentes de IA de tu empresa: la capa de control que decide qué pueden hacer, deja rastro de todo y responde cuando uno se sale del carril
Tienes agentes de IA sueltos por varias áreas, actuando sobre sistemas reales. La pregunta ya no es si funcionan: es quién los gobierna. Qué tienen permitido tocar, quién aprueba lo sensible, qué queda auditado y qué pasa cuando uno se desvía. Eso no es un panel que se mira; es una función continua que se opera. Te montamos la capa de gobierno y la ponemos a funcionar.
Ver soluciónTienes agentes de IA haciendo cosas y ya no controlas del todo qué. Antes de que uno la líe, esto es lo que hay que hacer para tenerlos a raya —y lo dejamos montado.
Empezaste con un agente que ayudaba, luego otro, y ahora hay varios actuando sobre sistemas reales —mandando correos, cambiando datos, gastando en modelo— y cada vez tienes menos claro qué puede hacer cada uno y qué pasaría si uno se pasa de la raya. No es paranoia: un agente que actúa por su cuenta no avisa de que se ha descontrolado, te enteras cuando ya ha hecho algo. Antes de gobernar nada, hay que frenar el riesgo inmediato: permisos mínimos, aprobación humana en lo que cuesta dinero o toca a personas, y un freno de mano de verdad. Eso lo montamos ya; y encima, el control estable para que no vuelva a pasar.
Ver solución¿Quién mantiene los agentes de IA cuando ya están en producción?
El agente se construyó, la demo salió bien y hoy corre solo. Hasta que deriva, un modelo cambia, una integración se cae o el coste se dispara —y no hay nadie cuyo trabajo sea que siga funcionando. Ese es el hueco. Se cubre con una función, no con un ticket a soporte.
Ver soluciónEscalar de 5 a 100 agentes de IA sin que cada uno traiga su propio incendio
Cinco agentes los vigila una persona a ojo. Cien, no. A esa escala el problema deja de ser montar agentes y pasa a ser operarlos: orquestarlos, supervisarlos, controlar el coste y contener el incidente antes de que se note. Esa capa se monta —no se improvisa cuando ya tienes ochenta corriendo.
Ver soluciónAuditar tus procesos para IA: saber qué es apto, con qué prioridad y con qué riesgo antes de automatizar nada
Automatizar el proceso equivocado es caro y automatizar a ciegas es peor. Antes de operar IA hay que saber qué procesos son aptos, cuáles no y en qué orden meterlos —por volumen, coste, variabilidad, criticidad y dato disponible. Esa auditoría no es un PowerPoint que se entrega una vez: es una capacidad que se opera de forma continua, porque tus procesos y los modelos cambian cada trimestre.
Ver soluciónIntegración de IA empresarial: no solo conectar la IA con tus sistemas, sino mantener viva esa capa cuando todo cambia por debajo
Conectar la IA con tu ERP, tu CRM y tus datos es el día uno. La factura de verdad llega el día dos: el proveedor cambia el modelo, una API se actualiza, un permiso caduca, y la integración se cae en silencio. La integración de IA empresarial no es un proyecto que se entrega y se olvida; es una capa que se opera —versionada, monitorizada y gobernada— para que la IA siga hablando con tus sistemas cuando el terreno se mueve.
Ver soluciónGestión de incidencias de agentes de IA: la función que responde cuando algo se rompe en producción —triaje, guardia, rollback y postmortem— y no cuando el cliente reclama
Monitorizar detecta que algo va mal; alguien tiene que responder. Sin una función de gestión de incidencias, cada fallo de un agente en producción es una carrera improvisada: nadie sabe quién responde, qué severidad tiene, si se revierte o se aguanta, ni por qué volvió a pasar la semana siguiente. Esto no es apagar un fuego una noche; es la función que corre —severidades, guardia, runbooks, rollback, causa raíz y acciones correctivas— para que un incidente de IA se resuelva rápido y no se repita.
Ver solución¿Cuánto cuesta operar tu IA en producción? La factura que no viste venir —y la función que la pone bajo control mes a mes
Montar la IA se presupuesta una vez. Operarla se paga todos los meses, y esa factura crece sola: lo que en la demo eran céntimos, en volumen real son miles al mes repartidos en cinco proveedores que nadie sabe descomponer. Controlar el coste de operar IA no es apretar el gasto una tarde; es una función que corre —medir, atribuir, presupuestar, optimizar y gobernar— para que la línea de IA deje de ser una sorpresa a fin de mes.
Ver soluciónCumplir el AI Act operando tu IA: clasificar el riesgo, documentar y mantener la conformidad como una función viva, no como un PDF que se firma una vez
El AI Act no se aprueba con una consultoría y un informe que se guarda en un cajón. Tus sistemas de IA cambian de modelo, de datos y de uso cada mes, y la conformidad tiene que moverse con ellos: clasificar cada uno por riesgo, documentarlo, supervisar donde la norma lo exige, guardar evidencias y gestionar los incidentes. Eso no es un proyecto que se acaba; es una operación que se mantiene. Te la montamos y la operamos.
Ver soluciónMantener al día el conocimiento de la IA: la función que evita que tu asistente responda con la política del año pasado
Una IA es tan buena como el conocimiento del que tira, y ese conocimiento caduca solo. La base que montaste el primer día se desincroniza de la realidad —cambia una tarifa, una política, un procedimiento— y el asistente sigue contestando con lo viejo. Mantenerlo al día no es «volver a subir los ficheros» de vez en cuando: es una función operativa que detecta qué cambió, reingesta solo eso, valida e invalida las respuestas caducas, con dueño y cadencia por fuente.
Ver solución¿Lo montamos en tu negocio?
Tú tienes el problema localizado. Nosotros lo dejamos funcionando y medido.