Solución · Por agente
Contratar un SDR cuesta meses de formación y se va en un año. El agente que prospecta, cualifica y agenda no se va: lo dejamos funcionando en tu embudo.
Un SDR bueno arma la lista, escribe el primer mensaje, persigue la respuesta, la cualifica contra tu criterio y agenda la reunión con el comercial que cierra —y luego se quema, se va, o tarda tres meses en rendir—. Nosotros desplegamos ese SDR como agente en tu embudo: prospecta, personaliza el contacto, cualifica cada respuesta contra tu ICP y agenda solo las reuniones que valen, con una persona aprobando antes de que actúe. No te vendemos una herramienta de secuencias; te dejamos el empleado digital funcionando sobre tu CRM.
El problema
El trabajo de un SDR es imprescindible, y nadie quiere hacerlo dos años seguidos.
- La lista de a quién contactar se arma a mano en un Excel que envejece: cuando por fin sale la campaña, la mitad de los contactos ya no encajan y nadie los ha enriquecido.
- El primer mensaje se copia y pega cambiando el nombre, así que suena a plantilla, se ignora, y el prospecto bueno se pierde entre los cien que dan igual.
- Las respuestas entran y se quedan sin cualificar: quien tenía que separar el «hablamos» del «no, gracias» estaba liado, y la oportunidad se enfrió esperando.
- El comercial que cierra se pasa media semana haciendo de SDR —buscando, escribiendo, persiguiendo— en vez de en las reuniones que solo él puede llevar.
Coste de seguir igual
Un SDR tarda meses en rendir, cuesta lo suyo formarlo y la rotación del puesto es de las más altas del sector: justo cuando empieza a ir bien, asciende a cerrar o se va y punto. No sale en ninguna factura: sale como el pipeline que no se llena los meses que estás contratando y formando al siguiente, como el comercial caro haciendo trabajo de prospección, y como las respuestas buenas que se enfrían sin que nadie las cualifique a tiempo. Pagas el sueldo de un puesto que se vacía cada año y el coste de oportunidad de un embudo que arranca y para.
La solución
Un agente SDR desplegado sobre tu CRM que prospecta, cualifica y agenda, con una persona aprobando antes de actuar
- 1Fijamos contigo el ICP y el criterio de cualificación: a quién sí, a quién no, qué señal separa un lead que vale de uno que hace bulto, y qué mensaje suena a ti y no a plantilla.
- 2El agente arma y enriquece la lista sobre tu CRM y tus fuentes, lanza el primer contacto personalizado por email y LinkedIn, y persigue la respuesta con el seguimiento en el momento justo —cada acción registrada de vuelta en el CRM.
- 3Cuando entra una respuesta, la cualifica contra tu criterio, separa el interés real del cortés y agenda solo las reuniones que encajan directamente en el calendario del comercial que cierra, con el contexto ya montado.
- 4Arranca con red y medido: el agente propone y una persona aprueba en los casos que no son obvios, comparamos sus aciertos contra los de un SDR humano, y solo le soltamos autonomía por tipo de caso cuando el dato lo respalda.
Lo que cambia
Lo que dejas de perder
El comercial que cierra deja de hacer de SDR: recibe reuniones ya cualificadas y con contexto, y dedica la semana a lo único que no puede delegar —cerrar.
Mecanismo
El primer contacto deja de sonar a plantilla: cada mensaje se personaliza sobre el dato real del prospecto, no cambiando el nombre en un texto copiado.
Mecanismo
La prospección deja de arrancar y parar con cada baja: el agente no se quema, no se va en un año y no necesita tres meses de rampa —el embudo se llena de forma constante.
Mecanismo
Qué medimos: reuniones cualificadas agendadas por semana, % de respuestas cualificadas sin intervención, aciertos del agente frente a un SDR humano, y coste por reunión agendada frente al de un puesto a jornada completa.
Qué medimos
Ficha técnica
- Trabajo que elimina
- que un SDR —o el comercial que cierra— arme la lista, escriba el contacto en frío, persiga la respuesta y la cualifique a mano para llenar la agenda de reuniones
- Implementación habitual
- 2–4 semanas
- Entrada
- tu ICP y criterio de cualificación, tus fuentes de prospección y el lead que ya vive en tu CRM, más las respuestas que entran por email y LinkedIn
- Salida
- reuniones cualificadas agendadas en el calendario del comercial, cada contacto personalizado y cada respuesta cualificada o descartada, registrado de vuelta en el CRM
- Compatible con
- HubSpotPipedriveSalesforceZoho CRMEmail (Gmail/Outlook)LinkedInGoogle CalendarMicrosoft 365
- Puede conectarse con
- El lead y la actividad de tu CRMTus canales de contacto (email, LinkedIn) y el calendario del comercialTus fuentes de prospección y enriquecimientoEl ICP, criterio de cualificación y tono de tu equipo
- Qué medimos
- reuniones cualificadas agendadas por semana% de respuestas cualificadas sin intervenciónaciertos del agente frente a un SDR humanocoste por reunión agendada frente a un puesto a jornada completa
- Adecuado para
- equipos comerciales con un ICP claro y volumen de prospección que quieren llenar la agenda sin depender de contratar, formar y retener SDRs
- No adecuado para
- ventas puramente entrantes sin prospección, o procesos donde cada contacto exige una relación personal previa imposible de sistematizar
Preguntas frecuentes
Una herramienta de secuencias manda emails: tú le das la lista, tú escribes el copy, tú decides el seguimiento, y cuando entra una respuesta el trabajo de verdad —leerla, cualificarla, decidir y agendar— sigue siendo humano. Eso es una pistola de disparo, no un SDR. Lo que desplegamos hace el trabajo de criterio de punta a punta: arma y enriquece la lista, personaliza cada mensaje sobre el dato real, lee la respuesta que entra, la cualifica contra tu ICP y agenda la reunión que vale. No competimos con tu herramienta de envío —la usamos si ya la tienes—; nos encargamos del trabajo que esa herramienta no hace.
No al principio, y esa es la garantía. Arranca en modo propuesta: el agente prepara la lista, redacta el mensaje y clasifica cada respuesta, y una persona aprueba antes de que salga o se agende, sobre todo en los casos que no son obvios. Comparamos sus aciertos contra los de un SDR humano y solo le soltamos autonomía por tipo de caso —primero el agendado de respuestas claras, luego el contacto en volumen— cuando el dato lo respalda. Todo queda registrado en tu CRM: a quién se contactó, qué se dijo y por qué se cualificó como se cualificó.
Por eso se mide desde el primer día. La cualificación arranca contra tu criterio explícito —a quién sí, a quién no— y en modo propuesta: el agente separa el interés real del cortés, sugiere si agenda o descarta, y comparamos su decisión con la que tomaría tu equipo antes de darle peso. Si descarta un lead que valía o agenda uno que no, se ve en la traza, se corrige la regla y no se repite. No sustituimos el criterio comercial en lo que exige criterio; le quitamos al equipo el trabajo mecánico de perseguir, leer y ordenar cientos de contactos.
¿Lo montamos en tu negocio?
Tú tienes el problema localizado. Nosotros lo dejamos funcionando y medido.