Solución · Por integración
Conectar Shopify con Odoo lo hace un conector. Que el pedido raro no rompa el almacén, no.
El camino feliz —producto publicado, pedido importado, stock empujado— lo sincroniza cualquier conector. Lo que se atasca es la devolución parcial, el pack que en Odoo son tres artículos, el pedido que el cliente cambia después y el webhook que un día no llega. Montamos la capa de IA que se ocupa de eso y la dejamos en producción.
El problema
Shopify es donde te compran. Odoo es donde se ejecuta. El conector cubre el pedido de manual; el resto lo repara alguien a mano.
- El conector importa el pedido, pero la variante de Shopify no casa con la referencia de Odoo —talla, color, formato, unidad de venta— y alguien acaba emparejando productos a mano cada semana.
- Vendes un pack o un kit: en la tienda es un artículo y en Odoo son tres con su propio stock, así que el albarán sale mal o no sale hasta que alguien lo desglosa.
- La devolución parcial —dos de tres artículos, con los portes no reembolsados— no tiene camino automático: entra como incidencia y termina en una nota de crédito tecleada a mano.
- El stock se descuadra entre la tienda y el almacén: Shopify tiene sus ubicaciones y Odoo los suyos, y el mapeo se rompe en cuanto añades un almacén, una reserva o un pedido en preparación.
- Un día el webhook no llega —cambió el endpoint, caducó la suscripción tras actualizar la app, se cayó el proceso— y los pedidos que faltan no se descubren hasta que un cliente pregunta dónde está el suyo.
Coste de seguir igual
Tienes dos sistemas caros y bien elegidos unidos por un conector que solo cubre el pedido de manual, y una persona tapando el resto: reempareja variantes, desglosa packs, teclea notas de crédito, cuadra stock y busca pedidos que no llegaron. Ese trabajo no aparece en ninguna factura, pero sale por otro lado: envíos que salen tarde, ventas de producto que no había, devoluciones que se abonan semanas después y un inventario en el que ya nadie confía del todo. La integración no está rota; está incompleta, y la diferencia la paga una persona todos los días.
La solución
Una capa de IA entre la Admin API de Shopify y la External API de Odoo que se ocupa de lo que el conector no cubre
- 1Partimos de lo que ya tienes. Si usas el conector nativo de Odoo o una app del Shopify App Store, no la tiramos: la dejamos con el camino feliz —publicar producto, importar pedido, empujar stock— y montamos encima solo lo que exige criterio, que es donde se van las horas.
- 2Casamos los catálogos de verdad. La IA empareja variantes de Shopify con referencias de Odoo por atributos, códigos y descripción, propone las dudosas con su razón y aprende de cada corrección, en vez de dejarte una tabla de equivalencias que envejece sola.
- 3Desatascamos el pedido que no es estándar: pack o kit que en Odoo son varias líneas, descuento y código promocional imputados donde toca, portes e impuestos por país de entrega, cliente nuevo o duplicado, y pedido modificado o cancelado después de confirmarse.
- 4Cerramos el ciclo inverso, que es el que casi nunca está montado: devolución total o parcial de Shopify convertida en su devolución y su nota de crédito en Odoo, con los artículos volviendo al almacén que toca y los portes tratados según tu política.
- 5Mapeamos ubicaciones de Shopify contra almacenes de Odoo y sincronizamos el stock disponible real —descontando reservas y preparaciones en curso—, no el teórico, para dejar de vender lo que no hay.
- 6Lo dejamos con red y medido: reintentos idempotentes y una reconciliación periódica para que un webhook perdido no sea un pedido perdido, y un panel con qué porcentaje pasa solo, qué escala a una persona y con qué contexto.
Lo que cambia
Lo que dejas de perder
El pedido raro deja de ser una incidencia manual: el pack se desglosa en sus líneas, el descuento se imputa donde toca y el cambio posterior del cliente se propaga a Odoo sin que nadie reabra el pedido.
Mecanismo
La devolución parcial deja de acabar en una nota de crédito tecleada: entra por el mismo camino que la venta, con su artículo de vuelta al almacén correcto y los portes según tu política.
Mecanismo
El pedido que se pierde por un webhook que no llegó deja de descubrirse por la queja de un cliente: la reconciliación lo detecta y lo reprocesa sin duplicarlo.
Mecanismo
Qué medimos: % de pedidos que llegan a Odoo sin intervención, aciertos de emparejamiento de variantes y packs, descuadres de stock por semana, tiempo entre la devolución en Shopify y su nota de crédito en Odoo, y pedidos recuperados por la reconciliación.
Qué medimos
Ficha técnica
- Trabajo que elimina
- reparar a mano lo que el conector no cubre: emparejar variantes, desglosar packs, teclear notas de crédito de devoluciones parciales, cuadrar stock entre ubicaciones y buscar pedidos que no llegaron
- Implementación habitual
- 2–5 semanas
- Entrada
- un evento de Shopify: un pedido creado, modificado o cancelado, una devolución total o parcial, un cambio de inventario o de catálogo
- Salida
- el documento correcto en Odoo —pedido de venta, albarán, factura o nota de crédito— con su producto, su almacén, su impuesto y su cliente
- Compatible con
- Shopify (Admin API + webhooks)Shopify PlusOdoo (External API, XML-RPC / JSON-RPC — Odoo Online, Odoo.sh or self-hosted)Odoo Shopify Connector (nativo)
- Puede conectarse con
- Tus módulos de Odoo (Ventas, Inventario, Facturación, Contactos)Tus ubicaciones de Shopify y tus almacenes de OdooTu transportista y tu pasarela de pagoTus reglas de packs, tarifas, impuestos y devoluciones
- Qué medimos
- % de pedidos que llegan a Odoo sin intervenciónaciertos de emparejamiento de variantes y packsdescuadres de stock por semanatiempo entre la devolución en Shopify y su nota de crédito en Odoopedidos recuperados por la reconciliación
- Adecuado para
- tiendas que venden en Shopify y ejecutan en Odoo —stock, almacén, facturación— y ya han chocado con las excepciones que el conector no cubre
- No adecuado para
- quien vende un catálogo pequeño y estable, sin packs y casi sin devoluciones: ahí el conector nativo basta y no hace falta ninguna capa encima
Preguntas frecuentes
Para el camino feliz, sí, y por eso no lo tocamos: publicar el producto, importar el pedido y empujar el stock lo hacen bien. Donde se quedan cortos es en lo que exige criterio y cambia en cada negocio: emparejar una variante que no casa por código, desglosar un pack en sus líneas de Odoo, convertir una devolución parcial en su nota de crédito con los portes tratados según tu política, o decidir qué almacén sirve qué pedido. Esos casos son minoría en volumen y mayoría en horas. Montamos esa capa encima del conector, no en su lugar.
Puedes, y si tu caso es «entra pedido, se crea pedido», móntalo y no nos llames: lo decimos en serio. Lo que se atraganta es la excepción, que en ecommerce no es rara —es el catálogo con variantes, el pack, la devolución parcial, el cambio de última hora—. Un flujo que empareja productos con criterio, desglosa kits, reconcilia lo que no llegó y no duplica al reintentar deja de ser un escenario de diez pasos y se convierte en un sistema con estado. Eso, en una herramienta que cobra por operación, se paga cada mes y se rompe cada vez que alguien lo toca. Nuestro criterio: si cabe en tres pasos, Make. Si el mes se te va en arreglar excepciones, ahí entramos.
Por eso arranca con red. Todo lo que mueve stock o toca contabilidad empieza en modo propuesta: la IA deja el emparejamiento o el documento preparado en Odoo y una persona lo aprueba, y sueltas autonomía por tipo de caso —primero el pedido nacional simple, después el pack, al final la devolución parcial— según suben los aciertos. Lo dudoso escala siempre a alguien, con el pedido resumido y el enlace directo a Shopify. Y todo queda registrado: qué se creó, con qué regla y a partir de qué evento. Sin traza no hay autonomía.
¿Lo montamos en tu negocio?
Tú tienes el problema localizado. Nosotros lo dejamos funcionando y medido.